Una historia sobre crear sin medir, sembrar sin contar, y permanecer fiel a lo que nace del alma.

Hace unos días, me descubrí revisando las estadísticas del canal de Your Radiance. Sin buscarlo, sin pensarlo demasiado. Y al ver que algunas personas se habían ido, sentí una punzada sutil, como una brisa fría rozando la llama de algo que hago desde el alma.
— ¿Será que lo que compartí no conectó?
— ¿Será que estoy diciendo algo que incomoda?
— ¿Será que no lo estoy haciendo bien?
Y entonces lo comprendí:
Lo que duele no es el número.
Lo que duele es que, a veces, confundimos el número con el valor.
🌼 Recordé mi propósito
Yo no creé Your Radiance para contar personas.
Lo creé para compartir luz. Para expresar lo que a mí me sana. Para sembrar palabras que, si resuenan con alguien, lo acompañen en su camino.
Pero claro… cuando algo nace tan desde dentro, una parte de ti quiere protegerlo. Quiere que guste. Quiere que permanezca.
Es natural. Es humano.
Pero no debe gobernarte.
🔁 Y entonces recordé algo más…
Hace años, antes de que este espacio existiera, yo también compartía mensajes. Frases. Reflexiones.
Y un día dejé de hacerlo.
¿Por qué? Porque sentía que nadie respondía. Nadie daba feedback.
Y en mi mente, eso significaba que a nadie le importaba.
Hoy lo veo diferente:
Que alguien no reaccione, no significa que no lo recibió.
Y que yo no tengo que condicionar lo que nace en mí al aplauso del otro.
No vine a complacer. Vine a compartir.
No vine a acumular aplausos. Vine a ser coherente con mi verdad.
🎯 Volver a las preguntas correctas
Ese día, después de ese pequeño nudo en el pecho, me hice nuevas preguntas:
— ¿Esta palabra la escribí para que guste o porque es real en mí?
— ¿Estoy compartiendo desde mi centro o desde la necesidad de aprobación?
— ¿Mi propósito es contar cuántos están… o confiar en que llega quien debe llegar?
Y entonces lo sentí claro:
✨ Estoy sembrando, no contando. ✨
💬 No todos los que reciben luz permanecen
Y eso está bien.
Algunos se van porque ya florecieron.
Otros porque no era su momento.
Algunos porque simplemente no conectaron.
Pero yo no vine a retener. Vine a sembrar.
Vine a decir lo que me brota, no lo que complace.
🌱 Volver al centro
Desde ese día, me recordé a mí misma:
“No mires cuántos son. Mira cuánto das.”
Porque lo que yo busco no es llenar un canal.
Es sostener un mensaje.
No es viralidad. Es verdad.
No es aprobación. Es autenticidad.
💖 Y si tú también…
…estás creando desde el alma y a veces te duele cuando no ves “resultados”, quédate con esto:
Tú no estás fallando.
Estás floreciendo en un mundo que aún mide con números
lo que solo el alma puede valorar.
Yuli R.
Deja un comentario